miércoles, 30 de mayo de 2012


Inicios Aeropuerto la nuvia. 

34 años después que en la región de La Enea se produjera el primer aterrizaje de un Avión pequeño, Manizales decidió construir el Aeropuerto La Nubia.  Casi cuatro décadas estuvo la ciudad marginada del desarrollo que experimentan ciudades importantes del país y que les significó un progreso inestimable.  Hacia 1921 llegó el primer avión a Manizales en donde hoy está la escuela de La Enea, ese fue el primer campo de aviación que hubo en la ciudad.

 Para ese primer aterrizaje, se buscó un lugar plano, la gente fue instruida para que demarcara el campo con unas sábanas, que de milagro no se convirtieron en sudarios , porque lo primero que hizo ese avión fue estrellarse en el momento de aterrizar y quedar vuelto añicos.

Posteriormente otro avión hizo un aterrizaje en esa misma zona y luego, como aquello era un simple embeleco, se postergó la posibilidad de un campo de aviación en una ciudad con una topografía bastante difícil como lo es Manizales. Entre tanto, las demás ciudades fueron entrando en el campo de la aviación: Cali, Barranquilla, Bogotá y luego una ciudad intermedia como Cartago.  Con la visita de las comisiones de la Aeronáutica, se estudiaron sitios como La Florida, La Floresta, en Villamaría, Playa Rica y finalmente Santágueda. 
Es por ello que en 1955-56 cuando el gobernador de Caldas era el coronel Sierra Ochoa, recibió la propuesta del capitán Luis Pérez de hacer una pista más cercana, quién dijo que prestaría su Cessna para iniciar las operaciones.
Eduardo Arango Restrepo, secretario de Hacienda en aquel período, cogió al vuelo la idea e inició la proyección de la pista. ”Un amigo mío tuvo el buen cuidado para poderla hacer de no ver ningún manual de aeronáutica, porque de haberlo visto no la hubiera hecho.  La razón: la pista más pendiente no debe superar el 2.5% de inclinación, según la Aeronáutica y ésta fue hecha con el 3% de pendiente.  Para poderla aprobar, se mandaron planos de la pista en donde se decía que la pista tendría 2.5% de pendiente.  Una ligera inexactitud.   Así funcionó con tan buen resultado que la que se hizo después ya tiene 6%.
Sin embargo desde el punto de vista aeronáutico la pista bien podría ser perfecta, porque si el aterrizaje es contrario a la pendiente, el avión va a parar más rápido, y tiene una gran ventaja, y es que se trata de la única pista donde pueden salir los aviones apagados, porque "falda abajo salen porque salen", dice con buen sentido del humor el ingeniero Robledo Isaza.